La Barraca

Blog Cultural AfroCubano

Thursday, December 07, 2006

 

Orisha Aye: Eggun

Title: Orisha Aye: Eggun
Artist: Lazaro Ros
Label: Unicornio 6020
Release Date: 2003



1 - "Moygbacion" [1:04]



2 - "Bloque: Omo Olowuo Fiedenu, Tele Mobba Tele, Okakan Lomiwuaye, Aye Aye Leri Eyo, Ina Oko Farawuao, Aiye Tori Omodde Sikuo, Laye Lalbba, Bale Romi" [14:27]




3 - "Bloque: Sise Iie, Alaua Lawua Lamishe, Konfesoro Konfesoro, She Iwuama, Shekete Motin Motin" [4:37]



4 - "Bloque: Ekela Egue, Ekela Egueo, Agogo Oni Yegguedde, Iku Ikula Osoe" [7:43]



5 - "Bloque: Olorun Kodewueo, Ikula Iloro, Baba Iku Yeo, Mofoyu Wuerele, E Iku Oni Yobba , Batiole, Awua Ona Laiku, Oyolele Laiku, Ero Miwuao Miwuaoe, Awue Wemideleo" [14:31]



6 - "Bloque: Maboniboshe, Mariboye, Shomola Yoko Faremi" [2:09]



7 - "Bloque: Iki Bale Lemio, Obba Kuku Obateleo, Egugu Baba Iya, Ewueo Moboni Soku, Iba Iba Shokoto, Nikobele, Abramale Abo Madde, Ala Wifobao, Ona, Iku Labbe Banwuala, Omo Shebi Aro" [11:10]



8 - "Bloque: Oshuekuelo Kuelo Niya, Iku Mana Deio, Aniwuro Ese Ile Soku, Yofare Ae, Bogbo Wuanishe" [5:21]



9 - "Bloque: Bosio Oloddumare, Awua Loddo Nilefun, Ile Loya Farana, Ibo Iki Abelawuo" [6:58]



10 - "Oro Seco" [3:43]


Saturday, November 25, 2006

 

Música tropical, afroantillana o afrocaribeña

Música tropical, afroantillana o afrocaribeña
By MARIA ARGELIA VIZCAINO


En vista de la insistencia de algunos en querer llamar «música tropical, afroantillana o
afrocaribeña» a lo que se conoce mundialmente como Salsa, me tomo este tiempo para repasar
los términos.

¿Qué es Tropical? Todo lo perteneciente o relacionado a los trópicos. Trópico es cada uno de
los dos círculos menores que se consideran en la esfera celeste, paralelos al Ecuador y
distantes de él 23º30'; teniendo el de Cáncer al norte y el de Capricornio al sur. Incluye la
región de la tierra comprendida entre estos círculos, llamada la Zona Tórrida.

En el Trópico de Capricornio tenemos a Bolivia, Perú y Brasil, igualmente el norte de Chile y
de Paraguay pero también la costa norte de Australia, el sur de Oceanía como Nueva Caledonia
y las Islas Tonga; y en el continente africano están Namibia, Botswana, Zimbabwe (lo que fue
Rodesia), Mozambique, Madagascar y otros.

En el Trópico de Cáncer, desde Cuba situada entre los 19º50' y los 23º15' de latitud norte, y de
nuestros vecinos La Española, Puerto Rico y Jamaica, tenemos a todas las Antillas Menores; a
la América Central; la mitad del territorio mexicano desde Mazatlán a Yucatán; a Venezuela; a
la mayor extensión territorial de Colombia y además, a las Guyanas con Surinam. Pero también
este trópico cuenta con parte de Arabia Saudita, Omán, la India, Birmania, una pequeña región
del sur de China, Filipinas, Vietnam, Tailandia, Laos, Cambodia, el norte de Oceanía como
Hawai y las Islas Marianas; y en Africa entre otros el sur del Sahara Occidental, Argelia,
Egipto y Libia, el norte de Niger, de Chad, de Sudán y Mali.

O sea, el Trópico incluye a países de tres continentes: Asia, África y América.

Pero al ver las canciones que se amparan bajo el sello «Tropical» advierto que no están las
Cuecas chilenas; el Huayno y Marineras de Perú; las Wacas, Morenadas y Caporales de
Bolivia; la Guarania de Paraguay; el Fulía, Gaita. El Polo, y el Tamunangue de Venezuela;
tantos ritmos colombianos como Bullerengue, Porros, Bambuco, Champeta, Velorio, Pasillo y
Vallenatos; el Kaseko y la Kawina de Surinam, mucho menos el Chaabi, la música popular
árabe también conocida como Shaabi; el Fena, ritmo tradicional de Mozambique; el Vakisoava,
canto poético de Madagascar; ni la canción típica de alabanza de Mali nombrada Foliba y el
Didadi ritmo y danza atlética, por solo citar unos pocos para darnos cuenta que con esa
acepción de «Tropical» se excluye la música de la mayor parte de los países que integran esta
región.

Cuando usamos el vocablo «afrocaribeño» o el de «afroantillano», pensamos automáticamente
en la influencia negra en nuestros países, pero primero debemos conocer que afro significa
todo lo que procede del continente africano, de donde trajeron los esclavos al Nuevo Mundo,
pero en ese continente todos no son de la raza negra, ya que cuenta con países como Argelia,
Libia, Egipto, Marruecos, Tunez y las Islas Canarias, donde la mayoría son de la raza blanca.
Y principalmente en el norte de Africa la música interpretada por sus nativos conocidos como
beréberes, es el Amasigh, muy alejada del ritmo y la melodía de la Salsa. Por lo que al
clasificarla con el sustantivo «Afro» tampoco contamos con todos estos países que nada
tienen que ver con esta música popular.

Lo de «caribeño» procede de Caribe, mar de América Central, adyacente del Atlántico, llamado
también de Las Antillas. Baña las islas de este nombre, las costas centroamericanas y las
septentrionales de Colombia y Venezuela.

El Archipiélago de Las Antillas con una superficie total de 236,458 Km2, lo forman tres grupos
principales: Las Bahamas o Lucayas; Las Antillas Mayores con Cuba (que ocupa casi la mitad
total con una superficie de 110,922 Km2), Jamaica, La Española y Puerto Rico; y Las Antillas
Menores que comprenden los dos grandes grupos de Sotavento y Barlovento, Barbados,
Trinidad y Tobago. En las menores están las Antillas Británicas con Anguilla, Bermudas,
Caimán, Montserrat, Turcas, Caicos, Vírgenes, y las independientes Antigua, Barbuda, Saint
Kitts, Nevis y San Vicente; las Antillas Francesas con Guadalupe y Martinica; y las Antillas
Holandesas de San Eustaquio, Saba, parte sur de San Martin y las de Curazao, Bonaire y Aruba
al norte de Venezuela.

Entre las principales ciudades caribeñas se encuentran Maracaibo, Caracas, Maracay, Valencia
y Cumaná, en Venezuela; en Colombia: Santa Marta, Barranquilla y Cartagena; en México:
Puerto Morelos, Quintana Roo y la Isla Cozumel; en Honduras: Departamento Cortés y
Atlántida; en Nicaragua: la comarca Cabo Gracias a Dios, Puerto Cabezas y Bluefields en
Zelaya; en Costa Rica: Limón; en Panamá: Colón; y por supuesto el pequeño país Belice.

Acá nos damos cuenta que la mayoría de los países y ciudades caribeñas no se relacionan con
la música que estamos analizando, pues del contexto salsero quedan fuera ritmos caribeños
como la Soca de Trinidad; el Mentó que es una combinación adaptada en Jamaica de bailes
europeos y africanos, que tengo entendido da nacimiento al Ska considerada la música oficial
de esta isla basada en la mezcla del Calypso y Mentó con Jazz y Ritmos y Blues
norteamericanos, igualmente no se considera el Reggae (mezcla del Calypso y Soul); ni el
Tamborito panameño; ni la Punta nacida en el puerto caribeño de la Ceiba donde se habla
además de español el Garifuna, un dialecto afrohondureño, y tantos otros ritmos de todos
estos lugares que no hemos nombrado.

Existe una excelente investigación titulada “Un Periplo
AFROLATINOCARIBEÑOAMERICANO” del prestigioso Dr. Luis Delgado-Aparicio Porta,
que he comentado es un estupendo trabajo, uno de los mejores documentados que ha escrito
un historiador de la Salsa nacido lejos del Caribe el cual recomiendo a los interesados en el
tema, lo único que sugiero es cambiarle el vocablo que escogió de
AFROLATINOCARIBEÑOAMERICANO para difundir el tema “en cuanto a orígenes,
locación, devenir”, porque los menos instruidos se pueden confundir con la buena intención
del doctor, ya que afrocaribe es también el Merengue de Quisqueya, y todos los mencionados
en el párrafo anterior (Soca, Mentó, Ska, Calipso, Reggae, Tamborito, Punta) y ninguno de
estos bailes son considerados como Salsa.

El Dr. Delgado-Aparicio ha expuesto “melodías y tonos que preceden la aparición de la
música salsa” y escribe cronológicamente las más importantes, unas 16, de las que sólo dos
fueron creadas en Puerto Rico, la Bomba y la Plena, y esta última es “una contaminación de la
Bomba con la guaracha cubana”, las otras 14 son cubanas.

Por eso pienso que sería más justo seguir llamando música cubana a lo que se le dice Salsa,
reconociendo que la misma es el conjunto de músicas originadas en nuestra nación de las que
en cada país donde se ejecutan se han elaborado sus propias versiones con arreglos e
interpretaciones de gran calidad. O decir afrocubanahispana, porque el aporte español va a la
par que el del continente africano, y en última instancia ¿por qué no decirle cubanoboricua
cuando se usan mezclas con bombas y plenas, o cuando en la Isla del Encanto se han creado
obras originales bajo el patrón musical cubano, imponiendo un estilo muy propio.

Al respecto tres de los más importantes músicos puertorriqueños de todos los tiempos como
Tito Puente, Eddie Palmieri y Joe Quijano coinciden en lo mismo, en no llamarle a la
música que han interpretado como Salsa mucho menos Tropical o Latina; ellos siempre han
reconocido públicamente que esa es la vieja música cubana con diferentes arreglos. La gloria
de ellos radica en que sin ser cubanos han tocado como propia esta música y la han defendido
más que los músicos naturales de la Perla de las Antillas, lo que demuestra además de su
instrucción, que no son unos frustrados y su corazón carece de envidia, todo lo contrario a los
que se adjudican cierta paternidad; Puente, Palmieri y Quijano son ejemplos dignos a seguir,
porque por si fuera poco han sido de los que más la han enriquecido con sus innovaciones
propias, llámese mambo, jazz afrocubano, chachachá, danzón, descarga, guaracha, son,
pachanga, o aglutinándolas con el nombre de Salsa.

Es como ha publicado el Dr. Daniel Román, mi colega en el periódico Libre (www.libreonline.
com) en la edición del 10 de marzo, 2004: «Y lo que me mueve a enojo es que nuestras figuras
artísticas cubanas no han tenido la dignidad, ni el valor de salir en defensa de la música de su
nativo país, callándose la boca para no perder mercados para sus grabaciones (...)Yo
considero que nuestros locutores de AM y FM debieran salir en defensa de la música cubana,
rechazando las tergiversaciones, como eso de llamarle salsa o música tropical ¿Qué dirían los
paraguayos* si les negaran la paternidad del Pájaro Chogüí o de Ipacaraí, auténtica música
guaraní? O los panameños, colombianos su música tradicional. O la música de los Andes, llena
de belleza y de lejanía como el Cóndor Pasa, el sonido de las zampoñas»

Por eso para mí, -si no queda más remedio- sin dejar de reconocer el aporte cubano que es
fundamental, es mucho más aceptable la denominación Salsa antes de que le llamen música
tropical, afroantillana o afrocaribeña, para de esta forma no discriminar ningún país integrado
en estos territorios, mucho menos lo de afrolatinocaribeñoamericano, que le gusta utilizar al
respetable investigador peruano Dr. Luis Delgado-Aparicio, ya que en mi modesta opinión
complica más a los “confundidos”, al ampliar el círculo hacía lo latino, donde tendríamos que
incluir hasta a los rumanos para ser equitativos.-

 

Nuestra Primera Música

Nuestra Primera Música
Por María Argelia Vizcaino

Al indagar sobre las raíces de nuestros bailes cubanos tenemos que comenzar
antes del descubrimiento de América por Cristóbal Colón, como bien ha dicho
Guillermo Cabrera Infante en el prólogo del libro de Natalio Galán titulado Cuba
y sus sones. Los aborígenes de nuestra tierra, como los de todas Las Antillas
expresaban su música, canto y baile, envueltos en un rito mágico lleno de
pantomimas, basándose en narraciones epopéyicas que le nombraron Areito.

Nos relató Gonzalo Fernández de Oviedo en sus interesantes crónicas de la
época: «Tenía estas gentes la buena y gentil manera de rememorar las cosas
pasadas e antiguas; esto era en sus cantares y bayles, que ellos llaman areyto,
que es lo mismo que nosotros llamamos baylar cantando...»

Desgraciadamente la presencia transcripta original del texto musical del mismo
que nos han dejado algunos músicos, no es auténtica y no contamos con ésta, así
que es muy escasa la aportación de nuestros Taínos y Siboneyes a la música
criolla y legítimamente cubana. Ellos, los pobres, no tuvieron la culpa, por el
contrario, fueron las víctimas de la colonización, que al no resistir el duro trabajo
físico tomaron distintos rumbos hacia la muerte.

En el siglo XVI, apenas 50 años del desembarco del primer contingente de
esclavos africanos, y 70 del descubrimiento del Nuevo Mundo, en Cuba se
cantaba el mítico Son de la Ma-Teodora. Para darnos cuenta de la importancia
de este hecho debemos señalar, como hizo Cabrera Infante, que en esta fecha,
todavía Norteamérica y «buena parte de Sur América aún no habían sido
descubiertas o colonizadas.»

Dos dominicanas libertas (las hermanas Teodora y Micaela Ginés) y tres
peninsulares, comenzaron en Santiago de Cuba en 1562, la más genuina
demostración de un conjunto popular atribuyéndosele el nacimiento del «Son de
la Ma-Teodora», con gran influencia africana.

El gran músico santiaguero Laureano Fuentes Matons sitúa esta orquesta como
de las primeras en nuestra patria y señala el origen de nuestras tradiciones
musicales en las hermanas Ginés tomando como referencias «Las crónicas de
Hernando de la Parra» que aparecieron editadas en La Habana de 1845 por
José Joaquín García. Algunos ‘musicólogos’ declaran que estos argumentos no
son una prueba si tenemos en cuenta que fue transcripta 400 años después de
aquel acontecimiento, lo que queda la interrogante, como nos hace pensar Galán,
de si el arreglo con que prevaleció fue el original o tuvo variaciones.

Odilio Urfé
(verdadero músico e investigador fundador del Instituto de Investigaciones
Folklóricas) escribió en 1959 en la Revista Islas de la Universidad Central de Las
Villas que «es del todo imposible aceptar La Ma’Teodora como un ejemplo
musical cubano de los siglos XVI, XVII ó XVIII» teniendo en cuenta la
transcripción en el siglo XIX y las diferencias encontradas entre Matons en «Las
artes en Santiago de Cuba» y Bachiller Morales en «Cuba primitiva».

Pero según
Alejo Carpentier «La Ma-Teodora» es cubana no por su estructura musical
formal, sino por su forma de ser interpretada, con el estilo responsorio de los
Taínos (y que también tienen las Misas Católicas), lo que sucederá
frecuentemente en nuestra música.

¿Dónde está la Ma-Teodora?
¿con su palo y su bandola?.
Rajando la leña está.
¿Dónde está que no la veo?
Rajando la leña está... etc.

El Son sigue evolucionando con el transcurso de los años, predominando en la
provincia oriental, de la que se van sacando variantes, pero antes de ser el que
conocimos en este siglo XX, fue Changüí en Guantánamo y Montuna en Oriente.
Urfé menciona entre sus numerosas variantes además del changüí al Sucu-sucu; el
son montuno; el ñongo; la regina; el son de los permanentes; la bachata oriental;
el son habanero; la guajira son; la guaracha son, el bolero son; el pregón son; el
afro son; el son guaguancó; el chachachá y el mambo.

A principio de la era de Cuba republicana, contaba el compositor e intérprete
Ignacio Piñeiro que el Danzón era el único baile que había de salón, aunque
estaban la Rumba (que no la podía bailar cualquier persona), la Guaracha (que
sólo se prestaba para la escena, por sus letras de doble sentido) y la Comparsa
(que era un baile colectivo, para fiestas especiales como el carnaval), entonces
Piñeiro mezcló el SON con la Rumba, le agregó el ‘montuno’ al final (ese alternar
entre solista y coro) lo que Galán llama «el regreso del Son Oriental a La
Habana», por eso entre 1925 al 30 fue su época de oro, haciendo decaer a la
Guaracha que tanto se le asemejaba, ya que el público prefería escuchar los
sones del Sexteto Habanero, de los Matamoros, de Eusebio Delfín, Sexteto
Boloña, Septeto Cuba, Septeto Nacional a cualquier otra canción.

A finales de la década de 1950, cuando los jóvenes bailadores se estaban
aburriendo del baile Chachachá y de la Pachanga, en la constante creación que
caracteriza a nuestros músicos, vuelven a introducir a sus orquestas los ritmos del
SON, pero esta vez con nuevos arreglos y nace en el Casino Español y en el
Casino Deportivo de Miramar el baile Casino, conociéndose en el ámbito
internacional a partir de 1970 como Salsa.

Por lo que el Son, además de ser una de las formas básicas dentro de la música
cubana, es la de más longevidad y durabilidad de nuestra tierra del que se han
derivado ritmos que han sido internacionales.

 

La Misa Espiritual Cubana y su Musica

La Misa Espiritual Cubana

Hispanidad y Mestizaje
Notas de la Sociedad Espiritista Cubana





LA MISA ESPIRITUAL

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos." (S. Mateo: 18:2O)

Para los creyentes y practicantes del espiritismo, estar reunidos en nombre de Dios, no quiere decir que basta con estar reunidos materialmente, sino por la intención de pensamientos para el bien; entonces se le encuentra o a uno de los espíritus puros que le representan. No es la simultaneidad de palabras, o de actos exteriores, lo que en verdad constituye la reunión en nombre de Dios, sino la comunicación de pensamientos conformes al espíritu de caridad personificado en Jesús. Tal es el carácter de las sesiones espiritistas en las que se espera sinceramente el concurso de los buenos espíritus.

La Misa Espiritual comienza con la lectura de oraciones de amor al Padre Celestial y otras de carácter laudatorio y de invocación a los espíritus, a los que se les llama para que concurran. Una vez concluidos éstos primeros rezos, en los que se incluyen el Padre Nuestro, Ave María, etc., se considera establecida la comunicación y se tiene el consentimiento para la apertura.



Los asistentes se sientan en torno a la mesa que constituye el eje principal del altar. Se cubre con un mantel blanco y encima se colocan los objetos que conforman la Bóveda, dirigida a los espíritus guías que vengan por los distintos médiums presentes en la sesión. A ambos lados de la mesa-altar se sientan los principales médiums. La Bóveda se pondrá en la posición de reposo y la mesa con su parte posterior apoyada contra una pared.

La presencia de los vasos con agua significan la asistencia a los espíritus protectores, guías y de labor; su finalidad consiste en erigirse en elementos de comunicación. La vela será encendida al comienzo de la misa y se dejará consumir en su totalidad; pero deberá ser reemplazada caso de que no haya concluido aún la sesión.

Las oraciones por los espíritus que acaban de dejar la Tierra, no sólo tienen por objeto el darles testimonio de su simpatía, sino que también tiene por objetivo el ayudarles a su desprendimiento y por lo tanto, abreviar la turbación que sigue siempre a la separación, y darles más calma al despertar.

Pero en ésta como en cualquier otra circunstancia, consideran la eficacia de la oración en la sinceridad del pensamiento y no en la abundancia de palabras dichas con más o menos pompa, y en las cuales muchas veces el corazón no integra ninguna parte. Ruegan cada uno según sus convicciones y del modo que más les conmueva, pues entienden que un buen pensamiento vale más que numerosas palabras. El objeto de la oración es elevar sus almas a Dios, por lo que la diversidad de las mismas no establece ninguna diferencia. Entienden que son buenas todas las oraciones si son dichas con el corazón y no con la boca, a lo que agregan: "Dios es demasiado grande para rechazar la voz del que implora."

Este disco es del grupo Los nani, ellos cantan las canciones mas populares de nuestras misas Espirituales....






1 El santisimo



2 Ave Maria



3 El ni˝o de atocha



4 La luz redentora



5 Oh venid



6 Trabaja media unidad



7 Congo mio



8 Los indios



9 Marinero



10 La Gitana



11 Viene un ser



12 Siete saÝas



13 Tres veces



14 Mama francisca



15 Quien llamo



16 Congo de Guinea



17 Se van los seres



Wednesday, October 11, 2006

 

Radio La Barraca.


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Musica AfroCubana

Cajones Bullangueros
02 El callejon de los rumberos [@04:04]
03 Protesta carabali¦ü [@07:01]
Oiganla [@12:43]
05 Barasuguayo [@16:02]
La Bendicion [@21:36]
5 Lineas 4 espacios [@24:25]
El Niño Rey [@29:26]
Chano Pozo [@35:10]
Perdon [@39:30]
Lamento Africano [@43:54]
Tiembla la Tierra [@50:18]
Aqui entre las Flores [@53:01]
Mañana te espero niña [@53:28]
Con la misma intencion [@55:44]
Guaguanco Sabroso [@58:36]
Omelu [@01:01:28]
Cuando me toca a mi [@01:04:24]
Al soñar que era feliz [@01:07:29]
Lora como llore yo [@01:10:39]
Yambu [@01:13:33]
Porque tu no quieres [@01:16:50]
Sonando Guaguanco [@01:19:56]
Lo que dice el Abakua [@01:23:08]
La China Linda [@01:26:13]
Virgencita de mi camino [@01:31:27]
Si en vano te jure [@01:34:39]
Toque Eleggua (Oro Seco) [@01:37:59]
Toque a los Guerreros [@01:39:35]
Cantos Aggayu y Chanco [@01:43:27]
Cantos a Oya [@01:46:05]
Canto para Dasoy [@01:49:52]
Saludo a la bandera [@01:52:09]
Ma Ludgarda [@01:53:57]
Ay Negra [@01:55:55]
Toque y Canto a Sarabanda [@01:57:36]
Toque y Canto de Mani [@02:00:20]
Marcha Efi [@02:02:24]
Que me importa que Brille la Luna [@02:07:28]
Yambu [@02:14:01]
La Perla del caribe [@02:21:15]
Martinez Campos decia [@02:26:19]
Mama se fue [@02:29:04]

 

El sincretismo religioso en Cuba.

El sincretismo religioso en Cuba.
© Ángel Luis Martínez Acosta.

Particularidades del sincretismo religioso en Cuba.

En Cuba se conoce como religiones sincréticas a la práctica extendida entre la población de rendir culto a los dioses africanos de la cultura yoruba (yorubá) conocida como Regla de Ocha o Santería a través de las imágenes de los santos venerados en la religión católica. Cada una de las deidades recibe el nombre genérico de oricha, orisha u orissa, y tiene su "equivalente" con un determinado santo católico, de acuerdo con los elementos sincréticos considerados históricamente.

Así nos encontramos, por ejemplo, que Obatalá (Obbatala) ha sido sincretizada en la Virgen de las Mercedes, o que Changó (Shango) ha sido sincretizado como Santa Bárbara, etc., en una relación que contempla a una parte importante de las deidades del panteón yoruba.

Pero esta fusión va más allá de la identificación. Es conocido que los babalaos y los santeros recomiendan a quienes les consultan realizar determinadas prácticas y ceremonias dentro de las iglesias católicas lo que llega a ser más significativo en el caso (como en el de las Mercedes) en que una iglesia esté identificada con un santo en particular.

El fenómeno del sincretismo no es exclusivamente cubano. Ha ocurrido siempre que se han "encontrado" dos culturas diferentes y que por diversas circunstancias coexisten en el mismo espacio y tiempo. Y obviamente este fenómeno no se circunscribe al ámbito religioso aunque aquí sólo nos limitaremos a este.

¿Cómo ocurrió esta fusión en Cuba? Hasta donde conozco existen dos hipótesis:
» La que afirma que fueron los esclavos africanos los que empezaron a adorar a sus dioses a través de las figuras de los santos católicos como una manera hábil de mantener sus creencias y no ser castigados por sus amos.
» La que afirma que fue un proceso dirigido por los propios representantes de la Iglesia como un modo no violento de atraer a estos esclavos a la fe católia.

Creo que ambas hipótesis se complementan en el sentido de la existencia de un proceso paralelo en que convergieron ambas circunstancias a partir de las necesidades de cada uno de los factores sociales en juego hasta llegar a un resultado a partir del cual se hace muy difícil desentrañar su génesis o buscar una sola razón originaria.

No me extenderé aquí en este particular. Sólo me referiré, a modo de ejemplo, a lo que ocurrió en el resto de América con los indígenas. Para ello citaré dos párrafos del resumen de una investigación que, a mi juicio, define muy bien todo el proceso y que es válido también en Cuba con la diferencia de que se llevó a cabo con los esclavos africanos debido a que la casi totalidad de los indígenas de Cuba fueron exterminados durante el proceso de conquista y colonización:

"La relación entre la religión cristiana y las religiones indígenas era - equivalente a la relación entre los conquistadores y los conquistados - una relación de desequilibrio y de asimetría. Los misioneros de la iglesia católica presentaron el cristianismo como la única religión verdadera e insistieron en que los indígenas abandonaran su religión antigua. Consideraron la religión de los indígenas como adoración diabólica de los ídolos paganos. En la evangelización, el método principal fue el llamado método de "tabula rasa". Los misioneros trataron de destruir totalmente las religiones precolombinas para reemplazarlas con la religión cristiana. A pesar de su intolerancia, los pocos misioneros tuvieron que hacer concesiones para poder convertir rápidamente la inmensa población indígena al cristianismo.

La contradicción principal entre la religión cristiana y las religiones indígenas se manifestó más claramente en el nivel ideológico, o sea, en una contraposición entre los sistemas de creencias. Esto apareció especialmente en la contradicción entre el monoteísmo cristiano y el politeísmo de las religiones autóctonas. Esta incompatibilidad fue parcialmente neutralizada por el culto a los santos, que desempeñó un papel fundamental en la cristianización de los indígenas. El culto a los santos contenía grandes similitudes ideológicas y estructurales con la religión politeista de los indígenas. Esto facilitó a los indígenas aceptar la nueva religión que subrayaba el dominio de un solo dios. En la formación del culto a los santos, las "apariciones" de los santos y las identificaciones entre los dioses precolombinos y los santos católicos ocuparon un papel central." [Jouni Pirttijärvi. "El sincretismo religioso en el culto a los santos de los mayas y de los aztecas."]

Con independencia del factor social que originó dicha práctica no es menos cierto que se extendió entre los esclavos quienes efectivamente vieron el modo de continuar con sus ritos y no ser castigados por ello. Durante muchos años a estos cultos se les calificó como "cosas de negros" o "brujerías", pero con el paso de los años se propagó entre toda la población hasta el día de hoy en que la practican tanto blancos como negros sin distinguir profesiones, nivel cultural o estatus social.

Aunque hemos hecho referencia a hechos históricos muy lejanos en el tiempo no debemos olvidar que la práctica de estas religiones sincréticas está muy extendida hoy en Cuba hasta el punto de atreverme a afirmar que es la religión que más seguidores tiene hoy en día, aunque esta afirmación exige una precisión.

Históricamente el catolicismo ha sido la religión "oficial" del Estado, estando presente en algunos de los actos más importantes del acontecer social como el bautizo, la primera comunión, el matrimonio o la extremaución. En todos los censos en que se pregunta por la religión que se profesa el catolicismo se ha erigido como preferente. Pero paralelamente, como a escondidas, muchos cubanos practican algunos de los ritos de las religiones sincréticas y acuden a las consultas de un babalao, de un santero o de un palero tal y como acuden a un espiritista, cartomántico o curandero. De modo que un creyente católico, o de cualquier otra iglesia cristiana, paralelamente puede practicar algún culto de estas religiones sincréticas o viceversa.

La razón de esta contradicción se fundamenta, a mi juicio, en criterios que perviven desde los tiempos de la colonia en que estas religiones eran consideras -ya lo apuntábamos- como "cosas de negros" y anatematizadas por la Iglesia Católica como contrarias al espíritu del cristianismo. En ocasiones se les vincula con prácticas oscurantistas y maléficas de lo que se denomina como magia negra y hay personas que profesan cierto temor por la creencia de que en algunos ritos se utilizan huesos humanos robados de los cementerios y sin olvidar a los que aseguran que estas religiones sirven a los intereses de Satanás.

En virtud de lo anterior existe la opinión casi generalizada en público de identificar a los creyentes de estas religiones con personas de muy bajo nivel cultural y social lo que incide en que en muchas ocasiones los ídolos u objetos con los que les rinden culto dentro de las casas estén ocultos a las miradas ajenas y que no se publicite la visita a un santero o a un babalao tal como se haría cuando se asiste a una misa católica, por ejemplo.

En Cuba se da otro fenómeno peculiar. A pesar de la ofensiva ideológica y política llevada a cabo por Fidel Castro en contra de todas las religiones hasta el punto de excluir a los creyentes de la posibilidad de acceder a determinados trabajos (magisterio, medios de comunicación, etc.), de negarles la posibilidad de ingresar en las organizaciones del partido y de la juventud y prácticamente llevarlos a la condición de marginados y de definirlos como cuasi-contrarrevolucionarios cuando no delincuentes comunes, una parte de la población ha mantenido sus creencias y otros están accediendo a ellas en la misma medida en que se agrava el deterioro físico y espiritual del país.

Algunos de los que han mantenido sus creencias han adoptado el método conocido como el de la "doble moral": en público se manifiestan como ateos mientras que en privado, a escondidas y casi clandestinamente, practican sus creencias. Es algo muy triste pero es una práctica que se manifiesta también en el plano político, ideológico, cultural y, en general, en todas las esferas de la vida social. Esta situación ha cambiado en el presente después de que Fidel se viese obligado a "autorizar" a que los cubanos pudiesen tener creencias religiosas con la garantía de que no serían perseguidos por ello.

Regla de Ocha o Santería.

Esta religión está vinculada a la noción de familia numerosa, originaria de un mismo antepasado, que engloba a los vivos y a los muertos. Al perderse el sistema de linajes tribales o familiares se produce una hermandad religiosa que involucra a los padrinos y a sus ahijados en un parentesco que va más allá del vínculo sanguíneo para convertirse en una línea horizontal abarcadora y compacta. El padrino o la madrina pasan a ser padre y madre de un sinnúmero de hijos (más exactamente "ahijados") pertenecientes a una forma de culto denominada popularmente línea de santo.

El orisha sería, en principio, un ancestro divinizado que en vida estableció vínculos que le garantizaban un control sobre ciertas fuerzas naturales como el trueno, el viento, las aguas, además de la posibilidad de ejercer ciertas actividades como la caza, el trabajo con metales, y el conocimiento de las propiedades de plantas y su utilización. El poder, aché, del ancestro-orisha tendría, después de su muerte, la facultad de encarnarse momentáneamente en uno de sus descendientes durante un fenómeno de posesión provocado por él.

La Regla de Ocha cuenta con un variado panteón de divinidades a las que hay que alegrar y satisfacer frecuentemente con ceremonias festivas que llevan este propósito. Lo esencial, para los que practican esta religión, es el culto respetuoso a los orishas mediante la adoración, alimentación y cumplimiento ritual de todas las fechas históricas dentro de la liturgia santera.

El fundamento o foco de la santería cubana, como en Nigeria entre los yoruba, es la piedra (otá), donde residen los atributos mágicos de los poderes (fuerzas naturales o deidades). Estas piedras, generalmente de los ríos, pulidas y redondas, son el receptáculo de cada una de las divinidades y los practicantes deben llevarlas consigo, al menos en los rituales de envergadura.

La adivinación constituye el pivote de la santería. Las ceremonias de iniciación se rigen por el dictamen de los dioses, quienes determinan si una persona deberá o no recibir el aché o gracia divina. Son los orishas los que deciden quiénes tienen derecho a recibir los collares, los guerreros o a iniciarse oficialmente recibiendo en su cabeza al santo que le ofrezca su paternidad. Sin la decisión de ellos, sin su consentimiento, nada puede realizarse en la vida del practicante.

En Cuba se le rinde culto con especial preferencia a Elegguá, Ochosi, Oggún, Orula, Changó, Yemayá, Obbatalá, Oyá, Ochún y Babalú Ayé. Otras divinidades objeto de culto y también adoradas y respetadas son: Oba, Orisha Oke, Naná Burukú, los Ibbeyi, Inle, Aggayú Solá, Yegguá, Osaín. La jerarquización de las divinidades está determinada por sus poderes y atributos así como por etapas históricas y las necesidades de los creyentes.

Regla de Palo Monte o Regla Conga.

La Regla de Palo Monte o Regla Conga proviene de las regiones africanas del Congo, zona hirsuta, con diversidad de tribus, dialectos, hábitos y costumbres. Congo fue el calificativo aplicado a la mayor parte de las expresiones bantú, como modo de sugerir un parentesco con el acervo cultural y religioso proveniente de este tronco linguístico.

El origen de la Regla Palo Monte es remoto e impreciso y ninguno de los elementos de la cultura conga que sobrevive en Cuba puede precisarse desde el punto de vista etnográfico, sino más bien puede afirmarse que las diferencias rituales y las tendencias de cada palero (practicante) están fijadas por sincretismos elaborados en la isla. La permeabilidad de estas sectas congas se ha visto dominada por la influencia yoruba preponderante. Las fuerzas sobrenaturales adoradas por los congos asimilan elementos y rasgos de las divinidades yoruba pero mantienen su cuerpo de historia, detrás de las cuales se encuentra un origen propiamente bantú. Nuevas categorías, elementos del culto espiritista y del catolicismo pasaron también a las sectas congas de la isla y las enriquecieron.

Regla Conga o Regla de Palo (Palo Monte) es la concepción más global que existe. Refleja la presencia del palo del monte como elemento mágico de conjuro. Es una definición que puede englobar a otras tendencias de las sectas congas de Cuba y de hecho absorbe casi todos los ritos de brujería de las restantes.

Briyumba, Kimbisa y Mayombe son las principales nomenclaturas definidoras de los cultos congos de origen bantú. Mayombe o Palo Monte es una de las más comunes y populares. El palero se sirve de la naturaleza, en franca actitud animista, para explicar la vida. Su oráculo apela a los dioses y fuerzas naturales para el ejercicio del pensamiento. Los hombres explican a los dioses y no a la inversa.

Los bailes tienen aún alguna vigencia. En cualquier casa de palo se ejecutan casi a diario en ceremonias de iniciación, de celebración de la festividad de algún dios, o simplemente para hacer que la prenda o nganga camine bien. Son de fuerte carácter colectivista. Unos son de parejas, como el palo y la yuka, otros como la macuta y el garabato, de organización más anárquica, pero todos con una formidable pantomima.

Los tambores congos con que se ejecutan estos toques para bailar y cantar son de tres tipos: la nagoma, tres tambores de duelas rectas en forma cónica invertida, con cuero clavado, para tocar sentado o ladeado el tambor. Los de yuka, llamados caja, mula y cachimbo. Y los de macuta, que pueden ser dos o tres y se tocan a mano limpia: Los macuteros se los atan a veces a la cintura para facilitar su estabilidad, son cilíndricos, muy anchos, también de duelas y flejes pintados con rayas, escudos o cualquier otra filigrana alegórica del simbolismo congo.

Utilización de piedras en la liturgia yoruba.

Los africanos creían que cuando el santo se marchaba de la Tierra iba al cielo y después regresaba en forma de lluvia que, al caer en los ríos, se convertían en piedras chinas que tomaban el color según el orisha que le había dado origen.

Estas piedras se recogían una a una y se les iba preguntando, mediante la adivinación con cocos, si tenían el espíritu de algún santo en particular. Si la respuesta era afirmativa entonces se les lavaba con el omiero de Osaín, omiero que se prepara con 21 hierbas y otros ingredientes. Después se hace el sacrificio de animales ya que la sangre de los animales fortalece y da fuerzas a ese espíritu para que se desarrolle y crezca y para que el santo pueda hablar con sus hijos.

Rasgos de algunos de los orishas más importantes. (En orden alfabético)

Argayú (Algallú).- Este orisha nace de las entrañas de la tierra. Su nombre significa "mirar hasta donde alcance la vista" y también "poderío del otro mundo." Se manifiesta a través de los volcanes y del Sol, de ahí su poderío. Es el hermano mayor de Changó aunque hay quien cree que es su padre. Tiene que ver con todos los elementos de la vida y de la muerte. Se ha sincretizado con San Cristóbal, patrón de la ciudad de La Habana, capital de Cuba.

Babalú Ayé.- Es un orisha peculiar ya que tiene un reino, Yefa, donde es dueño y señor. En la provincia de Matanzas, en Cuba, se le venera en un culto específico. Es el dios de las enfermedades y de la sangre y es a quien se le pide cuando hay problemas relacionados con la sangre y enfermedades malignas. Al único santo que respeta es a Changó porque fue este quien le quitó los perros a Oggún para dárselos a él y fue también quien lo llevó a Yefa donde lo hizo rey. A Babalú Ayé se le ha sincretizado con el San Lázaro católico de los perros y tiene su propio santuario en el pueblo de El Rincón, en La Habana, lugar donde se ha construido un leprosorio con el mismo nombre. Se le rinde homenaje el 17 de diciembre. Muchas de las promesas que se le hacen se cumplen este día conviertiendo al santuario y sus alrededores en el lugar más venerado y conocido por los cubanos y muchos extranjeros.

Changó (Shangó).- Es posiblemente el más conocido de los orishas y al que muchos fieles admiran. En su vida en la tierra fue rey. Se le ha sincretizado con Santa Bárbara. Es el dueño del rayo y del fuego. Fue adivino antes que Orula, su hermano, pero le dio su tabla a este para que se ganara la vida. Es el guerrero más fuerte y fiero de todos los orishas. Es mujeriego, alegre y guarachero, buen bailador. Es el esteriotipo clásico del macho valiente, pendenciero y conquistador que rechaza a los homosexuales. Le tiene un gran amor a la vida y es por ello que no le gusta andar en cosas de muertos. Es el dueño del tambor y le pertenece el batá.

Eggún.- En la Santería o Regla de Ocha hay una idea o creencia de rendirle honores a los antepasados o ancestros de los santeros que van a rendirle culto a sus santos u orichas mediante una ceremonia muy importante. Pero primero hay que rendirle culto a los Eggun o espíritus de sus mayores dentro de la rama a la cual pertenece ya que en la Regla de Ocha existe el principio de rendirle honores primero al muerto y después al santo. Los eggún o los espíritus de los espíritus demandan que además de rendirle honores se les dé de comer en caños y vertederos, además de gallos, gallinas y otras ofrendas. También puede realizarse una ceremonia donde se les ofrezca un toque de tambor siempre y cuando el Eggún lo pida.

Elegguá (Elegwuá).- Es el dueño de los caminos y es él quien los abre o cierra a voluntad, ya sean los caminos físicos de las calzadas como el camino de la vida. Vive dentro de las casas y se le coloca junto a la puerta principal. Es juguetón y travieso como un niño. En las ceremonias y rituales es el primero en comer. Se le ofrecen chucherías, caramelos y golosinas entre otras ofrendas. Se le ha sincretizado con el Niño de Atocha.

Ibeyis, Los.- Los Jimaguas son los santos más pequeños de la religión Yoruba. Son hijos de Changó. La palabra Ibeyi significa "jimaguas sagrados". Tienen un poder muy grande y son los niños mimados de esta religión. Se les ha sincretizado con San Cosme y San Damián.

Inle.- Médico, pescador, cazador y adivino con Ucuele. No era babalao pero tenía la autorización de Olofi para que fuera todas estas cosas y todo lo que hacía le salía bien aunque su principal función era la de ser pescador. Es patrón de los médicos. Se cuenta que es dueño de los ríos y protector de los peces.

Obatalá.- Es el primer orisha en rango porque fue el primero que bajó a la Tierra y porque en él está materializado Olofi. Su nombre significa, literalmente, Rey de todos los Santos. Es el creador de los demás orishas. Él dice todo en este mundo y cuida que todo salga bien. En Obatalá nace la luz y la oscuridad, la vida y la muerte, lo bueno y lo malo. Es el único juez de esta religión pues su palabra es ley. Es el único que puede mediar cuando hay guerra entre los santos ya que todos le respetan. Es el dios de las casas y se le pide cuando se quiere conseguir un hogar propio. En Obatalá nace todo lo puro y espiritual de esta vida. Obatalá es la cabeza de esta religión en el sentido de guía. Obatalá es quien nos juzga en la Tierra por las malas acciones. Se le ha sincretizado con la Virgen de las Mercedes.

Ochosi.- Ochosi es el único Orisha que es brujo de verdad, de acuerdo con la creencia popular. Es Ochosi quien tiene la tarea de cazar para que Olofi y Obatalá puedan comer. También es el dios de la justicia.

Ochún.- También se le conoce como Yalorde que significa Reina. Según cuenta la leyenda fue la única que pudo sacar a Oggún del bosque utilizando la miel (es la diosa de la miel). Se dice que tuvo amores con todos los Orishas, que conoce sus secretos y que todos le respetan y le quieren. Estos amores fueron en etapas (caminos) diferentes de su vida. En cada una ella fue mujer de un solo hombre. Por este atributo le corresponde ser la diosa del amor que lo hereda de su madre, Yemayá. Es la reina de la dulzura, del amor, del oro, del pelo lacio y las aguas dulces. Tiene el atributo de ser la salvadora del mundo. Es la mensajera de Olofi siendo este el motivo por el que todos los Orishas, cuando se van a coronar, tengan que ir al Ile de Ochún para darle cuenta de lo que se va a hacer. Se ha sincretizado con la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba.

Oggún.- Es un orisha muy importante en la religión Yoruba porque es el encargado de dar de comer al resto de los orishas. Es el dueño de los metales y del cuchillo con el que se hacen los sacrificios. La sangre de los sacrificios que después llenará las soperas de los demás pasa primero por sus manos. Su misión es la de guerrear sin descanso por todos nosotros en la religión y en la vida. Es brujo y guerrero (como Changó) y lo demuestra en las guerras. Oggún nace de la entrañas de la tierra porque él es el hierro. La palabra Oggún significa guerra y destrucción pero también medicina y espíritu bueno y malo. Tiene mucha relación con los espíritus. Le gustan las cosas de muertos y la hechicería. Su esposa es Oyá quien le enseñó el arte del amor.

Olofi.- Es el creador del universo. Fue él quien repartió a cada oricha los dominios que cada uno tendría sobre los elementos y las fuerzas. A partir de ese momento los orishas comenzaron a ejercer sus propios influjos sobre los hombres, las plantas, las aguas y los animales que poblarían la Tierra. Siempre que se hace algo en la Regla de Ocha se le pide permiso a Olofi. Este dios supremo no come ni bebe, ni usa collares, ni tiene colores, ni yerbas, ni cantos, ni rezos, porque lo es todo en el sentido infinito de la palabra "Olofi" (Dios)

Olokun.- Reina en las aguas. Cuando se formó el mundo había más agua que tierra y por eso le corresponde el segundo lugar en jerarquía del panteón Yoruba. Su nombre también significa la profundidad de los océanos, madre de los peces y caracoles del mundo. Con Olokun viven dos espíritus: uno que representa la vida y otro que representa la muerte. Ambos están representados en las herramientas de Olokun. No habla directamente sino por boca de Yemayá.

Orisha Oko.- Junto con Olokun es el orisha más poderoso de este mundo y uno de los más venerados en el panteón Yoruba. Orisha Oko es la tierra, toda la tierra, es decir, una parte de este planeta ya que la otra parte es agua. Del matrimonio de la tierra y el mar nacen todos los orishas. Este santo tiene dos caras: de día es un hombre apuesto y hermoso y de noche es todo lo contrario. Habla por boca de Yemayá. Todo creyente debe tener este santo pues él es la tierra de donde venimos y adonde iremos al morir. Esto nos garantiza la firmeza necesaria para vivir en este mundo. Es tan viejo como el mismo Obatalá. Su grandeza viene dada, además, porque posee el misterio de la vida y de la muerte.

Orula.- Es el depositario del tablero de Ifá por medio del cual los babalaos realizan su tarea adivinatoria. El primer adivino fue Changó pero le regaló el tablero a su hermano Orula para que fuera él quien realizara esta labor. Orula es un orisha muy poderoso y tiene prioridad, por sobre todos los demás orishas, para seleccionar a sus "hijos". Los babalaos (sacerdotes de esta religión) son hijos de Orula.

Osaín.- La palabra Osaín significa conocedor, médico, comienzo de vida, eternidad. Osaín es el espíritu que vive en todo lo que tiene vida en la tierra. Es el médico de la religión. Es el dueño de todas las plantas, hierbas, y animales de este mundo. No hay nada de santo sino se pasa por los baños de las hierbas de Osaín. Osaín tiene una sola pierna, un solo brazo y un solo ojo. Este espíritu no es visible para nadie. Se le conoce a través de sus plantas y animales, en una palabra, de la vida en la tierra.

Oyá.- Oyá es uno de los cinco elementos más importantes en esta vida. Ella es la secretaria de Olofi porque es la primera que lo sabe todo en esta vida, pues es el aire. En las ceremonias de muerto se busca a una hija de Oyá para que baile el tambor por ser la muerte en persona. Oyá es dulce y pura, amable y bondadosa. Cuando hay enfermos es a ella a quien se le pide y ruega por la salud de esa persona. Cuando está enfadada, como tiene los atributos de Oggún y de Changó, es tan falsa y mala como el huracán y el tornado. Su esposo es Oggún a quien abandonó por el amor de Changó. La parió Olokun y la crió Yemayá. Oyá es la orisha del campo Ocu: la casa de los muertos, del cementerio.

Yemayá.- Es la más grande deidad del panteón Yoruba ya que de ella nacen todas las cosas de esta Tierra. Es tan vieja como Obbatalá y de este matrimonio nacen los demás orishas. En esta religión sólo hay dos orishas absolutos: Eleguá y Obatalá que nacieron primero. Es la santa de la creatividad y de la naturaleza. En Yemayá nace el amor y fue la que le enseñó a Changó y al resto de los orishas el arte de amar. Es buena y noble con sus hijos y con la humanidad. Cuando se enfada nadie la puede calmar y provoca calamidades a quien la enojó. Es reina absoluta en esta religión y cuando habla es como si estuviese hablando el propio Obatalá. Yemayá es la que crea y por eso es a ella a quien se le pide en problemas de embarazo. Yemayá es cabeza de la religión.

Barcelona, verano de 2005.
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Fuente:

· Barnet, Miguel. "Cultos Afrocubanos. Regla de Ocha. Regla de Palo Monte". Editorial Unión. La Habana, 1995.
· Franco, José L. "Folklore criollo y afrocubano." Publicaciones de la Junta Nacional de Arqueología y Etnología. La Habana. 1959.
· Guanche, Jesús. "Procesos etnoculturales de Cuba." Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1993.
· "Oricha. Ritos y prácticas de la religión Yoruba." Editorial Humanitas, S. L. Barcelona, 2003.

[Nota aclaratoria. Algunos de los párrafos incluidos en este trabajo referentes a Regla de Ocha y Palo Monte, han sido tomados textualmente -con algunas modificaciones- de trabajos localizados en internet que en su momento no tuve la precaución de anotar la fuente, razón por la que no puedo reconocer su crédito.-

 

Iyaonifa de 11 años de edad

11 años tiene esta chica y es Awo del estado norteño de Oyo, Nigeria, y esta recitando un oddun de Ifa (los estudiantes comienzan a estudiar a los 4yrs).
Es digno observar que Ifa sigue siendo una forma poética oral antigua (muy poco se ha escrito hasta la fecha) de exponer los enseñanzas de Ifa en forma modificada lo histórico, lo filosófico, lo práctico, los mensajes curativos, como los han indicado y establecidos por millares de años entre el yoruba en África del oeste y tienen, recientemente, como resultado del Maafa (comercio transatlántico del esclavo) de la gente esclavizada yoruba encontrada en el diaspora es decir Cuba, Brasil, Trinidad, Suriname, Guyana, Haití y ahora a través la mayor parte de del mundo.
La raíz estaba entre el yoruba de África del oeste, estas historias antiguas habladas en la forma poética que usaba a menudo parábolas, era la raíz del campo común africano de los proverbios.
Ifa dicho en una forma de arte oral y se enseña a los niños oral y se conserva en la memoria, esta muchacha tiene 11 años y puede recitar muchas historias de memoria, también para observar que ella es una hembra y disipar el mito (en el diaspora) de que las muchachas no estudian Ifa, queda demostrado aquí que ella está recitando los oddun de Ifa.


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